Alianza Lima empata 2-2 con Sao Paulo otro sello de Gorosito

Alianza Lima rescató un empate heroico 2-2 ante Sao Paulo en Brasil por la Copa Libertadores 2025. Con goles de Castillo y Quevedo, los íntimos demostraron coraje y corazón. El equipo de Gorosito sigue soñando con clasificar, dejando una huella imborrable en el mítico Morumbí.

Erick Galvez
5 Min de lectura
Golazo de Quevedo en el Morumbí / EFE

El equipo peruano mostró carácter, resiliencia y corazón en Brasil. Pese a las múltiples bajas, logró remontar un 0-2 frente a un poderoso Sao Paulo y se mantiene con vida en la Copa Libertadores 2025.


Un empate con sabor a victoria para Alianza Lima

No todos los empates se celebran como triunfos, pero lo ocurrido en el Estadio Morumbí fue más que un simple punto. Fue una demostración de coraje y temple, una de esas noches que quedan marcadas en la historia de un club.

Alianza Lima, comandado por el siempre audaz Néstor «Pipo» Gorosito, logró empatar 2-2 ante un Sao Paulo que venía de ganar en su debut. Lo hizo de visita, en uno de los estadios más emblemáticos del continente, y sin figuras clave como Carlos Zambrano, Renzo Garcés, Pablo Ceppelini ni Alan Cantero. Pero con fútbol, alma y una pizca de épica.

Alianza resiste y hace historia en Brasil
Alianza resiste y hace historia en Brasil / EFE

Sao Paulo golpeó primero… y fuerte

Desde el inicio del encuentro, el equipo brasileño impuso condiciones. Con un fútbol vertical y precisión quirúrgica, Ferreira firmó un doblete (32’ y 37’), dejando a Alianza contra las cuerdas. Dos goles en menos de cinco minutos encendieron las alarmas y generaron preocupación en el banco blanquiazul.

A pesar de las opciones generadas —como el travesaño de Barcos o el remate de Lavandeira—, el primer tiempo se fue con un doloroso 2-0 en contra. Todo indicaba que el complemento sería cuesta arriba para los peruanos. Pero nadie contaba con la resiliencia que Gorosito le ha inculcado a este grupo.


La remontada: Castillo y Quevedo encendieron la esperanza

La segunda mitad mostró otra cara de Alianza Lima. Con más orden, intensidad y coraje, los visitantes fueron encontrando espacios ante un Sao Paulo que bajó la guardia. A los 66’, Eryc Castillo conectó una pared y definió con categoría para descontar.

El gol fue un punto de inflexión. A partir de ahí, el equipo peruano se soltó y comenzó a creer. El premio mayor llegó en el 76’, cuando Kevin Quevedo, con una acrobática ‘chalaca’, silenció el Morumbí y encendió a los hinchas íntimos alrededor del continente. El 2-2 ya era realidad.


La figura de Hernán Barcos y su mensaje tras el empate

Uno de los más destacados del encuentro fue Hernán Barcos, quien a pesar de no marcar, fue clave en la generación de juego ofensivo. Terminando el partido, el «Pirata» no se guardó nada:

“No nos vamos conformes, vinimos a ganar. Pero este punto es valioso. El equipo mostró personalidad y no se rindió nunca”, declaró el delantero argentino, reflejando el espíritu de Alianza Lima.


Un punto que mantiene viva la ilusión

Con este resultado, Alianza Lima suma dos puntos y se ubica en el tercer lugar del Grupo D, por encima de Talleres de Córdoba. Un escenario esperanzador para un equipo que, más allá de sus limitaciones, sigue soñando con clasificar a los octavos de final de la Copa Libertadores 2025.

El próximo reto será ante los argentinos en Matute, un duelo clave para consolidar las aspiraciones internacionales del equipo íntimo.

El corazón blanquiazul no se rinde
El corazón blanquiazul no se rinde / EFE

Alianza Lima vs Talleres: el partido clave

El martes 22 de abril, desde las 5:00 p.m. (hora peruana), Alianza recibirá a Talleres en el Estadio Alejandro Villanueva. Será un enfrentamiento directo entre rivales por la clasificación. Con el apoyo de su gente y la mística de Matute, el cuadro de Gorosito buscará sumar de a tres.


Conclusión: cuando el corazón también juega

El empate ante Sao Paulo no solo es un punto en la tabla: es una muestra de carácter, de trabajo colectivo y del sello combativo de un equipo que se niega a ser espectador en la Copa Libertadores. Alianza Lima salió del Morumbí con la frente en alto, con su identidad reforzada y con la ilusión intacta.

Porque en el fútbol, a veces vale más cómo se juega que lo que se consigue. Y esta vez, los íntimos jugaron como manda su historia.

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