Una noche de infarto en La Victoria
El estadio Alejandro Villanueva vivió una jornada épica e inolvidable la noche del martes 22 de abril. En un duelo clave por la tercera fecha del Grupo D de la Copa Libertadores 2025, Alianza Lima derrotó 3-2 a Talleres de Córdoba en el último suspiro del encuentro. El héroe de la noche fue Hernán Barcos, el eterno ‘Pirata’, que a sus 41 años marcó el gol del triunfo cuando todo parecía perdido.
Desde el pitazo inicial, la intensidad del partido se hizo sentir. Los ‘blanquiazules’ salieron con determinación y rápidamente encontraron premio gracias al oportunismo de Paolo Guerrero, quien a los 11 minutos anotó su primer gol con Alianza en la actual edición del certamen continental.
Paolo Guerrero, el depredador resurge
El histórico delantero peruano fue figura en el primer tiempo y también en el complemento. A los 57 minutos, aprovechó un mal rechazo de la defensa cordobesa para firmar su doblete y poner el 2-0 parcial, desatando la fiesta en Matute. Con estos goles, Guerrero se convirtió en el cuarto jugador más veterano en marcar en la Libertadores, con 41 años y 111 días.
Su desempeño fue fundamental, no solo por los goles, sino también por su presencia intimidante en el área rival. Sin embargo, su noche terminó antes de lo previsto, saliendo sustituido con visible frustración al minuto 83.

Talleres reaccionó y silenció Matute… por unos minutos
El 2-0 parecía un marcador cómodo, pero el fútbol tiene giros inesperados. Erick Noriega cometió una falta ingenua dentro del área y Federico Girotti descontó desde el punto penal al minuto 64. Apenas cinco minutos después, el mismo Girotti volvió a aparecer, esta vez con un certero cabezazo para igualar las acciones 2-2.
La angustia se apoderó de los casi 30 mil hinchas presentes. La expulsión de Carlos Zambrano a los 82′, por doble amarilla, dejaba al equipo de Néstor Gorosito con un hombre menos en el tramo más crítico del partido. Talleres olió sangre y fue con todo en busca del triunfo.
El minuto 95 y el grito eterno de Barcos
Cuando todo parecía terminado y el empate parecía sentencia, apareció la figura de Hernán Barcos. En el minuto 95, tras una gran jugada colectiva iniciada por Pablo Lavandeira por derecha, el argentino bajó el balón con el pecho y definió de zurda ante la salida de Guido Herrera. Un golazo. Un rugido colectivo. La victoria.

Ese tanto no solo significó tres puntos vitales, sino también una inyección de esperanza para un equipo que llevaba 21 partidos sin ganar en casa por Libertadores. Barcos, con cinco goles, se convirtió en el máximo goleador de su equipo en el certamen.
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— Club Alianza Lima (@ClubALoficial) April 23, 2025
La tabla del Grupo D tras tres fechas
Con esta victoria, Alianza Lima suma cuatro puntos y se coloca en el tercer lugar del grupo, igualando a Sao Paulo pero por detrás de Libertad, que lidera con seis unidades. Talleres, en tanto, quedó último con cero puntos, complicando seriamente su permanencia en el torneo.
- Libertad: 6 ptos
- Sao Paulo: 4 ptos
- Alianza Lima: 4 ptos
- Talleres: 0 ptos
El próximo desafío para los dirigidos por Gorosito será el 6 de mayo, cuando reciban a Sao Paulo en un duelo directo por el segundo lugar del grupo.
La autocrítica de Guillermo Enrique: entre la euforia y la frustración
No todo fue alegría absoluta en la interna aliancista. El mediocampista argentino Guillermo Enrique, titular en el partido, mostró su enojo por su rendimiento individual: “Me voy frustrado, no demostré lo que puedo dar. Estoy feliz por mis compañeros, pero yo me voy con bronca”, confesó. Su gesto autocrítico contrasta con el éxtasis general, pero también habla del alto nivel de exigencia interna.
Conclusión: un triunfo que puede cambiarlo todo
El 3-2 sobre Talleres fue mucho más que una victoria. Fue un golpe de autoridad, una demostración de carácter y resiliencia de un equipo que parecía condenado a repetir viejos errores. Barcos y Guerrero, veteranos de mil batallas, comandaron una noche mágica que podría marcar el punto de quiebre para Alianza Lima en esta Libertadores.
La historia aún no está escrita. Pero si el final es feliz, esta noche será recordada como el momento en que todo cambió.

