Kylian Mbappé vivió este sábado uno de sus episodios más amargos desde que aterrizó en el Real Madrid. En el duelo ante el Deportivo Alavés por la jornada 31 de LaLiga EA Sports, el astro francés fue expulsado con roja directa tras una dura entrada sobre Antonio Blanco. Una acción que no solo dejó a los blancos con diez hombres durante más de 50 minutos, sino que podría costarle al atacante su participación en la final de la Copa del Rey frente al FC Barcelona, un Clásico de alto voltaje que ya calienta motores.
Una jugada que lo cambia todo
Todo parecía controlado en Mendizorroza. El Madrid dominaba el juego y, aunque no brillaba, mostraba solvencia. Pero en el minuto 38, el partido dio un giro inesperado. Mbappé, visiblemente frustrado por el marcaje constante y las faltas reiteradas que venía recibiendo, fue con todo a una disputa en el centro del campo. Su pie impactó con los tacos sobre la tibia de Antonio Blanco, canterano blanco ahora en las filas del Alavés.
La jugada fue sancionada en un principio con tarjeta amarilla. Sin embargo, el VAR entró en acción. Jesús Gil Manzano, desde la sala de videoarbitraje, advirtió al colegiado principal, César Soto Grado, de la dureza de la entrada. Tras revisar las imágenes en el monitor, la decisión fue contundente: roja directa para Mbappé.

Un gesto de arrepentimiento, pero las imágenes pesan
Mbappé, que no protestó la decisión, se retiró del campo cabizbajo. En el túnel, según testigos, pidió disculpas a sus compañeros y posteriormente se acercó al vestuario rival para hablar con Antonio Blanco y mostrar su preocupación. El gesto fue bien recibido por el futbolista del Alavés, quien no sufrió una lesión grave, aunque sí abandonó el campo minutos después por precaución.
Tras el encuentro, el francés publicó un mensaje en redes sociales: “Lo siento por el equipo, por el club y por Antonio. No fue mi intención hacer daño. Me equivoqué”. Palabras que reflejan autocrítica y madurez, pero que podrían no ser suficientes ante el Comité de Competición.
¿Sanción mínima o castigo ejemplar?
La gran incógnita que rodea ahora a Valdebebas es el número de partidos de sanción que recibirá Mbappé. Según el reglamento de la RFEF, una roja directa por “juego brusco grave” conlleva entre uno y tres partidos de suspensión. En casos extremos, donde se considere que hubo conducta violenta o intención de agredir, el castigo puede extenderse.
El acta arbitral recoge que “el jugador Kylian Mbappé fue expulsado por realizar una entrada con fuerza excesiva, impactando con los tacos sobre la pierna de un adversario, en la disputa del balón”. La clave está en esa última parte: “en la disputa del balón”. Si Competición lo interpreta como una acción imprudente pero sin ánimo de agredir, lo más probable es que la sanción sea de dos partidos, ambos a cumplirse en LaLiga.
En ese caso, el delantero estaría disponible para la final de Copa del Rey del próximo 26 de abril en Sevilla. Sin embargo, si el Comité considera la entrada como conducta violenta, el castigo podría llegar a tres partidos o más, incluyendo la final copera. El Real Madrid ya prepara un recurso preventivo, por si es necesario apelar.

Un Clásico en juego: el Madrid no quiere perder a su estrella
El Clásico ante el Barça será el primer duelo entre ambos equipos en una final de Copa desde 2014. Para los blancos, la presencia de Mbappé es clave no solo por su talento, sino por el impacto psicológico que genera en los rivales. Su ausencia sería un golpe duro en la ofensiva, obligando a Ancelotti a redibujar el ataque con Vinícius, Rodrygo y Bellingham como principales armas.
En el vestuario blanco, el ambiente es de apoyo. Luka Modric, en zona mixta, comentó: “Kylian sabe que se equivocó, pero somos un equipo y estamos con él. Esperamos tenerlo con nosotros en la final”. Carlo Ancelotti, por su parte, evitó polemizar, pero confió en que la sanción no sea “desproporcionada”.
Conclusión: un error que puede costar caro
La expulsión de Mbappé llega en el peor momento posible. Con la temporada en su fase decisiva, el Real Madrid no quiere perder a su jugador franquicia para una final que puede definir el éxito o el fracaso de su primer año en la capital española. Las próximas 48 horas serán cruciales, ya que el Comité de Competición tomará una decisión que podría cambiar el guión del Clásico más esperado del año.
Mientras tanto, los madridistas contienen la respiración. ¿Estará Mbappé en La Cartuja? ¿O verá el partido desde la grada por un error que aún le pesa? La respuesta, muy pronto.

