Un estreno con sabor a revancha
Carlos Alcaraz aterrizó en Montecarlo con más dudas que certezas. El inicio de la temporada 2025 no había sido el que todos esperaban del número 3 del ranking ATP. Tropiezos inesperados, una racha de resultados discretos y críticas al rendimiento mental y técnico del murciano hacían del debut en el Masters 1000 de Montecarlo una verdadera prueba de carácter. Y vaya si lo fue.
El sorteo le puso en frente al argentino Francisco Cerúndolo (22°), un jugador rocoso, en forma y con experiencia en arcilla. El primer set fue duro para Alcaraz, quien cometió 13 errores no forzados y cedió la manga por 3-6. Sin embargo, ese tropiezo fue el punto de inflexión: el español resurgió con una contundencia asombrosa para cerrar el partido 3-6, 6-0 y 6-1 en apenas 98 minutos.
De la frustración al ciclón: una metamorfosis de campeón
El segundo set fue una verdadera exhibición. Alcaraz ajustó su juego, mostró mayor paciencia y sacó a relucir su tenis más sólido. En apenas media hora, endosó un ‘rosco’ (6-0) a Cerúndolo. Su combinación de potencia, precisión y creatividad desconcertó al argentino, que pasó de dominar a ser un espectador más del espectáculo murciano.
En el tercer set, el argentino intentó reaccionar, pero el vendaval Alcaraz ya era imparable. Dos dejadas de fantasía y un revés paralelo digno de museo sellaron la victoria. No solo fue su primer triunfo en Montecarlo, sino también un hito emocional: “Es un alivio”, confesó en rueda de prensa.
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— Tennis TV (@TennisTV) April 9, 2025
Una victoria que vale más que un marcador
Alcaraz no solo venció a Cerúndolo: venció a sus propios fantasmas, a las dudas generadas por las últimas semanas, y al peso de las expectativas que recaen sobre él tras haber sido número uno del mundo. “Llevaba mucho sin jugar en tierra. Las primeras rondas son duras y cuesta adaptarse”, explicó el murciano.
Este triunfo marca su regreso al circuito de tierra batida, una superficie que le sienta de maravilla. Ya acumula 14 victorias en sus últimos 15 partidos sobre polvo de ladrillo y se perfila como uno de los grandes candidatos al título en Montecarlo, más aún tras las sorpresivas eliminaciones de Novak Djokovic, Jannik Sinner y Alexander Zverev.

El próximo reto: Altmaier en octavos
Tras su histórico estreno victorioso, el siguiente desafío para Alcaraz será el alemán Daniel Altmaier (84° del ranking ATP). El teutón, procedente de la fase previa, viene de eliminar a jugadores como Richard Gasquet y Felix Auger-Aliassime, y representa una amenaza real por su estilo sólido en tierra batida. “Tiene confianza y se adapta muy bien a esta superficie”, advirtió Alcaraz.
La clave para Carlitos estará en mantener la intensidad del segundo y tercer set ante Cerúndolo, minimizar errores no forzados y aprovechar su capacidad de acelerar el juego cuando el rival le deja un mínimo espacio.
La tierra batida, el terreno natural de Alcaraz
Alcaraz siempre ha declarado su amor por la arcilla. “Me gustan los peloteos largos. Aquí se ve el tenis de verdad”, dijo tras su victoria. Su estilo agresivo, pero con matices técnicos como las dejadas, el juego en la red y los ángulos imposibles, encaja a la perfección con las exigencias del polvo de ladrillo. Además, su fortaleza física y mental le permite resistir maratones de intercambios sin perder calidad.
Este retorno exitoso en Montecarlo puede ser el inicio de una gira gloriosa para Carlitos, que tiene por delante citas clave como Madrid, Roma y Roland Garros, donde defenderá el título.

Conclusión: ¿Renace el ciclón murciano?
La actuación de Carlos Alcaraz en Montecarlo no solo representa su primer triunfo en este emblemático torneo, sino también una declaración de intenciones. Está de vuelta, con confianza, con hambre, y con un tenis capaz de emocionar a cualquier aficionado.
Si algo ha demostrado este joven de El Palmar es que nunca se rinde. Y ahora, más que nunca, parece listo para reclamar su lugar en la cima del tenis mundial. Montecarlo ya lo sabe. El resto del circuito, que se prepare.

