El equipo de Luis Enrique el PSG arrolló con un 4-0 al conjunto blanco en Nueva Jersey y enfrentará a Chelsea por el título
El Paris Saint-Germain «PSG» escribió una página dorada en su historia reciente al golear 4-0 al Real Madrid en la semifinal del Mundial de Clubes 2025 disputada en el MetLife Stadium de Nueva Jersey. En un partido que quedará para el recuerdo, el equipo de Luis Enrique mostró un nivel superlativo, dominó de principio a fin y dejó en evidencia las grietas de un Real Madrid irreconocible.
Con un doblete de Fabián Ruiz y goles de Ousmane Dembélé y Gonçalo Ramos, el PSG se metió en la gran final del certamen y enfrentará al Chelsea el próximo domingo 13 de julio. Fue un auténtico festival parisino ante un Madrid desorientado y superado.
Un arranque demoledor: el PSG golpeó en los primeros minutos
El partido apenas se estaba acomodando cuando Fabián Ruiz abrió el marcador con un golazo a los 6 minutos, tras una jugada colectiva que dejó sin respuesta a la zaga merengue. Solo tres minutos después, un grosero error de Antonio Rüdiger en salida permitió a Dembélé convertir el 2-0 con una definición letal ante Courtois.
El Real Madrid no tuvo tiempo para reaccionar: su línea defensiva, improvisada por las bajas, se mostró frágil y desordenada. En nueve minutos, el PSG ya tenía el partido encarrilado. La presión alta de los franceses asfixiaba a los de Xabi Alonso, que no encontraban salidas limpias ni conexiones entre líneas.
¡¡PERO POR FAVOR, HAY QUE CERRAR TODO!! ESPECTACULAR JUGADA DE BARCOLA Y RAMOS MARCÓ EL 4-0 DE PSG VS. REAL MADRID EN EL MUNDIAL DE CLUBES. ATENCIÓN AL FESTEJO ESPECIAL… pic.twitter.com/JCtWQaldvR
— SportsCenter (@SC_ESPN) July 9, 2025
Fabián Ruiz, el motor del mediocampo y figura del partido
Si hubo un nombre propio que sobresalió fue el de Fabián Ruiz. El volante español no solo marcó un doblete (6’ y 24’), sino que fue el dueño del mediocampo: distribuyó con precisión, recuperó balones y generó superioridades constantemente.
Con 73 pases correctos y tres remates a portería, Fabián fue la brújula del PSG y el arquitecto de un equipo que funcionó como una orquesta. Su segundo gol, tras un robo a Jude Bellingham, reflejó la intensidad con la que el PSG jugó cada pelota.

Real Madrid, sin alma ni respuesta táctica
El equipo de Xabi Alonso nunca entró en partido. Las decisiones tácticas del técnico vasco fueron duramente criticadas, en especial por el planteamiento arriesgado del 4-3-3 con Mbappé, Gonzalo García y Vinicius Júnior como tridente ofensivo.
Sin equilibrio en el mediocampo y con errores individuales determinantes, el Madrid se vio superado en todos los sectores del campo. La ausencia de piezas clave como Trent Alexander-Arnold y Dean Huijsen fue notoria, y la defensa blanca pagó caro sus falencias.
El ingreso tardío de jugadores como Modric, Militão o Lucas Vázquez no cambió el rumbo de un equipo que, como reconoció Militao tras el partido, “careció de actitud y presión”.
Gonçalo Ramos cerró la goleada en la recta final
Con el partido totalmente controlado y el PSG dosificando energías pensando en la final, el técnico Luis Enrique rotó a su equipo. Barcola, Mayulu y Zaire-Emery ingresaron en el segundo tiempo, pero el ritmo no bajó.
El 4-0 definitivo llegó a los 87 minutos, cuando Gonçalo Ramos empujó el balón a la red tras una secuencia de toques en el área que desnudó la pasividad de la defensa rival.
Mbappé, en el foco de las críticas tras su reencuentro con el PSG
Uno de los temas más comentados tras el encuentro fue el discreto rendimiento de Kylian Mbappé, hoy en Real Madrid, enfrentando a su ex equipo. En una noche especial por su pasado en París, el delantero pasó desapercibido y fue objeto de burlas en redes sociales por su nulo impacto en el juego.
No logró desequilibrar, perdió varios balones y sus remates no inquietaron a Donnarumma. Su actuación quedó muy lejos de la expectativa que generó su reencuentro con el PSG.
¿Y ahora qué? PSG va por su primera corona mundial ante Chelsea
Con esta victoria, el Paris Saint-Germain se instala por primera vez en una final del Mundial de Clubes, donde enfrentará al Chelsea de Inglaterra. El conjunto parisino llega con confianza, invicto en el torneo y tras aplastar al equipo más laureado de la historia del fútbol europeo.
Luis Enrique ha consolidado un equipo dinámico, joven y ofensivo, que combina talento individual con intensidad colectiva. El próximo domingo 13 de julio, en Nueva Jersey, buscará alzarse con el título y coronar una temporada soñada tras ganar la Champions League.


